martes, 30 de diciembre de 2014

Pánico y locura en Tombstone

I
De pie frente al saloon, contuvo el aliento unos segundos y, enseguida, exhaló un bufido. Su chaleco de cuero marrón emanaba hilos de humo, como si fuera a prenderse fuego en cualquier momento. Se encasquetó el sombrero y se ajustó el cinto. Las espuelas de sus botas soltaron destellos cuando el reflejo de los rayos de sol del amanecer pegó en ellas al avanzar hacia el bar.
El personaje en cuestión entró al lugar y dejó batiendo las puertas de madera que se abrían en ambos sentidos. El sonido de un piano surgía del interior, una música ensordecedora y festiva que de seguro estaría haciendo menear el culo a las bailarinas de cancán.
Risas y cantos, y el rumor de miles de conversaciones, fueron reemplazados por el silencio más absoluto.
De pronto, un grito ensordecedor. A continuación un disparo, y otro, y otro más, que sirvieron de comienzo a un festival de pánico y locura.
Una mujer afloró al exterior a la carrera con su vestido de encaje destrozado, exhibiendo sus medias negras y el portaligas. Sus alaridos se alzaron como el aullido de un coyote. Las puertas se zarandeaban de manera alternada, de adentro hacia afuera, cuando un joven prorrumpió a balazo limpio. Cayó de espaldas y perdió su sombrero, pero no cesó de disparar. Cuando el tentáculo se asomó por la entrada del salón, el muchacho pretendió escabullirse a gatas, profiriendo bramidos, pero fue alcanzado por el gigantesco apéndice, el cual lo enlazó por la cintura para devolver al chico al sitio de donde procedía.
Un torso estalló una ventana y voló a metros del establecimiento. Un grupo de personas se abrió paso a empujones, y cuatro rancheros arremetieron con sus revólveres a aquello que los atacaba. La fachada del saloon empezaba a agujerearse, soltando astillas por doquier.
Nuevamente los tentáculos aparecieron por los ventanales y por el acceso principal. El acontecimiento que atormentaba a los parroquianos se encontraba fuera de toda lógica. Una prostituta rezaba de rodillas. Un mozo de cuadra, borracho hasta la médula, tomó una pistola que se hallaba en el suelo y se reventó la tapa de los sesos.
Las insólitas prolongaciones se agitaban como látigos en busca de víctimas. La punta de una de aquellas alcanzó a uno de los rancheros a la altura de la sien, y el simple contacto le arrancó la mitad del cráneo. Sus compañeros escaparon despavoridos. El horror se imponía ante la lealtad.
Solo unos pocos sobrevivieron a la matanza que aconteció esa mañana en Gray Moon Saloon, y se puede dar fe de que ninguno de ellos habló del tema en la vida. Era algo imposible de explicar sin pasar por loco.
Los únicos que se animaron a declarar fueron el alguacil y el dentista que lo acompañaba.
Después del tiroteo, Wyatt Earp y Doc Holliday fueron acusados de asesinato, pero en la audiencia preliminar el juez de paz determinó que no había suficientes pruebas en su contra para un juicio. Lo cierto era que los hechos resultaban inconcebibles, y lo que exponían los acusados pondría en ridículo al tribunal por llevar a juicio semejante disparate.

II
Virgil Earp descansaba en su reposera en el porche de la prisión, cuando vio circular a una mujer como alma que lleva el diablo, con sus ropas rasgadas, y salpicada en sangre. El oficial se incorporó de un salto; aferrando con firmeza su Winchester, llamó a gritos a sus hermanos, que estaban dentro:
—¡Wyatt, Morgan, vengan rápido!
Cuando los aludidos acudieron a él, más gente cruzó las calles en distintos rumbos, destino a sus hogares. Daban la impresión de sentirse aterradas.
Morgan bajó la escalera de la dependencia y cazó del brazo a uno que venía en su camino.
—Oye, detente. Dime, ¿qué es lo que sucede? —Los ojos del hombre parecían salírsele de las órbitas—. ¡Habla!
—En la frontera…
—¿La frontera?
Gray Moon está cerca del Río Grande.
—No te comprendo.
—Un brujo nos atacó. El Nahual. —Sin decir nada más, el individuo se desprendió de Morgan y se alejó a toda prisa. En ese instante, Wyatt se colocaba a su lado.
—¿Y bien?
—No sé, algo pasa en el salón de la frontera, el Gray Moon.
—¿Requiere de nuestra presencia?
—¿Tienes idea de qué es un Nahual?
—No, tal vez Virgil…
—Por favor, ¿Virgil? Será mejor que vayas a buscar a Doc, él es el académico, nosotros los esperaremos en el Gray.
—De acuerdo. Tengan cuidado.

III
Morgan y Virgil llegaron montados en sus caballos. Se detuvieron a una distancia prudente, porque el panorama no era alentador. Cuerpos y partes de ellos se hallaban diseminados en torno al local, y la tierra era un charco de sangre seca por dondequiera que se la apreciara. Un aroma putrefacto provenía del saloon, lo que obligó a Morgan a cubrirse la nariz con su mano enguantada.
—¿Qué demonios ocurrió?
Contemplaban la escena con repugnancia y perturbación. Nunca habían presenciado un evento igual. Era un espectáculo inverosímil.
Descendieron de sus monturas y anduvieron sorteando cadáveres. Al aproximarse al recinto, alguien les habló:
—Será mejor que se queden donde están si quieren seguir respirando. —Los Earp interrumpieron súbitamente su marcha—. Arrojen sus armas y dense la vuelta.
Morgan y Virgil cumplieron las órdenes y, al girar, descubrieron a Frank y Tom McLaury, a Ike y Billy Clanton y a Billy Claiborne apuntándoles.
—¿Qué es lo que hacen aquí? —preguntó Virgil, iracundo.
—Nosotros nos encargaremos —sentenció Ike—. Ustedes pueden volver a sus escritorios para ponerse al servicio de los capitalistas que imponen la ley a favor de la burguesía de la ciudad.
—Esto no tiene que ver con tus estúpidos conceptos de ideología política, Clanton. Regresa por donde has venido y prometo no mandarte a la sombra.
—Ja, ja, ja, no nos hagas reír, ayudante del alguacil. Por como está la situación, no intuyo de qué manera cumplirías tal cosa.
El estruendo de un disparo interrumpió la perorata, y el sombrero de Ike salió despedido por los aires con una marca de munición en él.
Con las manos y los hombros arriba, giró la cabeza en dirección en la que provino la detonación y, con sorpresa, descubrió a Doc Holliday con su revólver echando humareda del orificio.
—Ya estoy harto de ustedes. Si no dejan de amenazar a mis amigos, voy a tener que repartir plomo.
Sin perder tiempo, los Earp indefensos recogieron sus armas de fuego. Ahora, los nueve se medían con cautela. Nueve, porque Wyatt Earp flanqueaba al doctor, apuntando con su fusil de palanca.
—Quietos —ordenó Virgil a los adversarios, e inmediatamente después de sus palabras se escucharon los goznes de las puertas del establecimiento.
La atención de los presentes se centró en el sujeto que estaba allí parado. Fumaba un cigarro a medio terminar. Wyatt y Holliday desmontaron de sus alazanes, sin quitarle la mirada de encima.
—¿Que no se iban a tirotear? —preguntó el forastero.
—¿Quién es usted? —interpeló Wyatt.
—Esa es una pregunta difícil de contestar.
—Opta por una respuesta o no te ofreceré otra oportunidad de hablar.
—Bueno, bueno… soy… soy lo que yo decida ser.
—Muy bien, bocazas —ladró Ike—, elige ser un cadáver.
Después de esta frase, todo se desmadró.

IV
El combate duró apenas unos treinta segundos, e incluyó treinta disparos. No hubo certeza de quién apretó el gatillo primero. Tras iniciar la balacera, Billy Claiborne disparó a Wyatt, fallando el tiro. Wyatt, a sabiendas de que el tirador más experimentado era Frank McLaury, le perforó el abdomen. A pesar de ello, Frank continuó amartillando hasta caer abatido.
Virgil fue herido de gravedad por Billy Claiborne. Holliday recibió lesiones menores. Wyatt se mantuvo inmóvil y resultó ileso. Irónicamente, Ike Clanton, que era quien desencadenó la refriega, abandonó el enfrentamiento sin un rasguño. Billy Clanton cayó por disparos de Morgan y de Doc Holliday, falleciendo de inmediato. Tom McLaury sucumbió al ser ejecutado por los proyectiles de Wyatt. Morgan resultó muerto por la espalda, no se sabe por quién.
¿Y el desconocido del saloon?
Bien, de ningún modo se mencionó acerca de él en los expedientes extendidos por los jueces, claro está, y la versión que presentaron lejos está de la que expusieron Wyatt Earp y Doc Holliday, la cual relata que…

V
… luego de la sugerencia de Ike, el extraño visitante de Gray Moon comenzó a sufrir una transformación inconcebible. Su piel se fue desgarrando, y bajo su dermis afloró algo que asemejaba ser plumas, tan negras como el ébano. Doc reconoció, sin dudar, a una corneja en la mutación, pero de características infernales. El hombre-pájaro levantó vuelo y se lanzó en picada hacia los pasmados espectadores. Billy Claiborne disparó, fallando el tiro. Wyatt formó un buraco mortal en el abdomen del ave. A pesar de ello, esta no se detuvo y arremetió contra Frank, arrancándole el hombro izquierdo con una de sus patas, constituida de tres dedos dirigidos hacia delante y uno hacia atrás; McLaury continuó amartillando hasta caer desangrado.
Virgil se halló a merced de las sombras de sus alas, y el enorme pico lo hirió de gravedad, ocasionándole, más tarde, la muerte. Billy Clanton distrajo al monstruo con una descarga desacertada, que acabó en el pecho de Claiborne. En el desplazamiento desenfrenado del ser volador, Holliday recibió lesiones leves en el cuello, la cara y los brazos. Tom McLaury sucumbió a causa de un corte en su garganta producido por una garra del mutante. Wyatt se mantuvo estático, más por estupor y horror que por gallardía, y resultó ileso. La corneja humana besó el polvo con una dura caída debido al agujero que Wyatt le había formado en el vientre. Billy Clanton quedó muy cerca de ella y nada pudo hacer cuando, de un brinco, el pajarraco posó su cuerpo sanguinolento sobre él, aprisionándolo, y llevó, como alimento, su cabeza hacia las fauces salientes de su rostro — piezas duras terminadas en punta—.
Asqueados ante el terrible cuadro, Morgan y Doc dispararon una vez cada uno; un proyectil alcanzó al ser en la mollera, y el otro en la parte superior del pico. Se percibió el dolor en los graznidos que la rapaz producía. Sacudió sus extremidades, y se revolcó hasta que poco a poco dejó de moverse.
Morgan Earp cayó de rodillas para acabar en el piso: una bala lo había sorprendido por la retaguarda.
De forma paradójica, Ike Clanton, quien había sido el causante de la violencia, huyó del enfrentamiento sin apenas ninguna magulladura. Nadie supo jamás de su paradero.
La corneja había retornado a su cualidad humana.

VI
Sentado en su caballo, Wyatt guardó silencio antes de expresar:
—Si es como me explicas, el verdadero brujo debe estar más allá, atravesando las aguas fronterizas. Es un maldito extranjero. Ese que fusilamos no era el Nahual del que me cuentas, Doc. Un pistolero, un hombre de colt, no se dedica a las brujerías, y menos a convertirse en criaturas inhumanas.
—Animales, Wyatt. Un Nahual transmuta en toda clase de animal. Eso es lo que cuenta la leyenda. Lo que presenciamos arroja por la borda hasta el mito del hombrepieles.
—Cuentos para asustar niños…
—Que bien podrían estar basados en el Nahual. —Un repentino ataque de tos acometió a Doc, quien cubrió su boca con la mano.
—No estás en condiciones de acompañarme —opinó Wyatt—. Será mejor que te quedes y que te atienda un médico.
Doc contempló la sangre entre sus dedos y se limpió los labios con el antebrazo.
—Si agarramos al supuesto hechicero… ¿quién dice? Tal vez lo obligue a que cure mi tuberculosis.
Dedicó una sonrisa cómplice a su amigo, y Wyatt se la devolvió.
Prestos, partieron a galope de cacería.

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  Esta historia la hice para «Versus», un Mundial de Relatos que se realizó en El Edén De Los Novelistas Brutos., página de Facebook administrada por Raúl Omar GarcíaPepe Martinez, y Juan Esteban Bassagaisteguy destinada a la divulgación de relatos de aquellos que desean contar historias con el fin de entretener, aprender y pasar un grato momento de lectura y donde todos los sábados se publica un cuento (la mayoría de ellos referentes al género del terror) de los llamados «Fieles Lectores»—ahora devenidos en «Brutos Escritores»— que forman parte de esta humilde plataforma literaria. Con este cuento participé en la primera ronda de eliminación.

32 comentarios:

  1. Un relato interesante. Me hizo acordar a DESESPERACION de Stephen King.

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    1. Hola, Walter, tanto tiempo, qué alegría verte por acá. ¿Desesperación, en serio? No le veo el parecido, pero bueno, bienvenida la comparación, ja.
      Ahí vi una nueva publicación tuya, cuando lea comento.
      Saludos y felicidades.

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    2. Porque era una desesperación conocer el final. jajaja

      Pues, algo de razón lleva Walter, En Desesperación de Stepehn King con esa vieja mina del antiguo oeste llena de chinos con ese monstruo sacado de las pesadillas de H.P. Lovecraft... ;->

      Cuanta maldad ^_^
      (comento más abajo, esta vez en serio)

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    3. Bueno, puedo aceptar que algo de Tak hay :D

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  2. Lograste un supremo relato de Horror-Western.
    Tiene elementos completos para llevarse a guión de cine.
    Recuerda que el guión es más sencillo que el relato pues basta describes lo que aparecerá en cuadro y lo que no puedas explicar con imágen ponle diálogo genial, y breve.
    Fórmula: Poco diálogo= Buen cine. Con excepciones como todo.

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    1. Suelo escribir con mente de director de cine. Puede que se deba a eso a que varios de mis relatos se vean de ese modo.
      Para escribir un guión como Dios manda, tendría que empaparme más en el tema.
      Saludos y felicidades.

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  3. Muy, muy interesante... como siempre muy buena historia... western, brujería, cambiapieles y originalidad.... disfruto mucho con tus relatos... un abrazo y feliz año... espero seguir leyendo tus maravillosas narraciones¡¡¡

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    1. Gracias por estar siempre presente, Francis.
      Te devuelvo el abrazo y te deseo también un feliz año. Que tengas un 2015 de grandes lecturas.
      Saludos.

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  4. Qué original, Raúl. Tomaste la historia de los Earp, condimentándola con elementos de terror y de leyenda.
    Coincido con Carlos, tenés un modo muy cinematográfico de contar: descripciones breves, claras y pura acción.
    Te hiciste esperar, pero valió la pena.
    Un gran abrazo y que el 2015 te sea muy productivo en lo literario.

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    1. Gracias , Mirella, sos muy amable.
      Es verdad, esa historia de los Earp existió, pero yo la modifiqué un poquito, ja, ja, ja. Tuve que meter mi uña.
      Agradezco que notaras lo mismo que Carlos. Es un estilo que me gusta.
      Saludos y feliz año nuevo.

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  5. Durante todo el cuento imaginé un cómic antes que una película, con viñetas en página entera y diálogos certeros, como las balas que surcaron en esta historia. Quizás el exceso de personajes me confundió pero fue solo un instante. Excelente historia Raúl, coincido con Mirella en que valió la pena esperar una nueva publicación tuya.

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    1. Gracias por tu lectura, Ramón.
      Es verdad, muchos personajes suelen confundir, y más si repiten nombre como yo hice acá, pero todos estos pistoleros existieron y fueron partícipes del tiroteo real, tenia que incluirlos sí o sí.
      Me alegro que solo te confundieran por poco tiempo.
      Saludos.

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  6. Un relato fantástico Raúl, me lo he imaginado en mi mente como una fantástica película. A mi me ha recordado un poco al personaje de Roland de la saga La Torre Oscura de Steppen King.
    Mis felicitaciones =)

    http://sopadeojosterror.blogspot.com.es/

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    1. Espero que hayas acompañado con pochoclos a este western delirante, Marlén.
      Qué gran historia la de La torre. Ojalá este cuento tuviera algo de ella además de cowboys.
      Saludos.

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  7. Estimado Raul,

    Me ha gustado mucho la parte del principio.

    Podria definirlo como una mezcla de Expediente X + H.P. Lovecraft + Una Película del Oeste.

    Tambien me ha gustado mucho la referencia hacia Nahual.
    http://es.wikipedia.org/wiki/Nahual

    Esta muy bien descrita esa ambiguedad y el poder ese espíritu (¿humano con ese poder, o es el poder que habita en cada uno de nosotros?). Realmente fabuloso.

    Al estar tan claramente dividido en capítulos yo lo hubiera publicado por fases, creciendo así nuestra expectación, y esperando cada día al nuevo relato.

    El relato I (el primero) atrapa de manera extraña, porque no te imaginas una taberna del oeste con unos tentáculos entrando en ella. Siniestramente fascinante.

    Me gusta que se empiece así el año. ¡¡A FULL!! ^^

    Un abrazo bruto escritor.

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    1. Y a mí me gusta que te explayas tanto en tus comentarios, así da gusto escribir, ja. Uno sabe qué le pasa al lector y se agradece.
      Me gustan las comparaciones, pero tengo cero lectura de Lovecraft (y no me gusta Poe —agrego de paso—).
      Uno de los motivos por los que no publico por partes es porque no me gusta. Solo lo haría si lo que escribí no me entra en una sola entrada. Pero respeto a los que lo hacen por fases, como decís.
      Espero que el año siga a full en materia de escritos, tanto para mí como para vos.
      Un abrazo.

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  8. Ese final, ese final no me gusta Raúl. ¿Cómo lo dejas así? jaja eso es malvado. Quiero saber que más paso... Bueno, pero fuera de eso todo esta muy bien, me encanta como siempre :) Saludos.

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    1. No hago finales abiertos adrede, me salen así. Aunque sí soy malvado, eso no te lo discuto...
      En fin, todo queda para que vos lo imagines.
      Gracias por pasar, Sarah.
      Saludos.

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  9. Me ha encantado, Raúl. Consigues narrar las escenas más espeluznantes de forma que me den escalofríos.
    Al empezar a leer no me esperaba algo así. Sabía que iba a ser de terror, pero no que habría un horrible metamorfo responsable de tantas matanzas.
    No sabía nada del Nahual y lo he buscado en Internet. Me parece muy interesante, la mitología da mucho de sí a la hora de escribir. Y también me ha encantado la forma en la que, en la parte VI, has relacionado todas las leyendas con el Nahual.

    Seguiré leyendo tus relatos. Un beso.

    PD: Sigo leyendo el libro que me mandaste y debo decir que me ha enganchado bastante. Pero al tenerlo en el ordenador no puedo leer mucho rato seguido porque se me cansa la vista, así que voy lenta.

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    1. Hola, Teresa.
      Qué me comentes que te da escalofríos leer ciertas narraciones, me encanta. Es misión cumplida para mis escritos.
      Lo del Nahual lo encontré de casualidad: buscando algo que le dé sentido al personaje que creé. Y es verdad que da para mucho ese mito.
      Vos leé tranquila y como puedas. Yo también soy lento para leer, y así siento que disfruto más de la lectura, cosa que espero te esté pasando a vos.
      Saludos.

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  10. Oh, me ha encantado. Me recuerda a alguno de los relatos que estoy leyendo últimamente publicados por Tyranosaurus... un toque pulp
    Besos

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    1. ¡Me alegro que te encantara!
      Sí, tuve en mente el género pulp todo el tiempo.
      Tyranosaurus... Les envié un mail hace meses y nunca me respondieron. Las novelas que quiero leer de sus publicaciones son las de Javi Martos.
      Saludos.

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  11. ¿Qué más decir a lo que tan bien tus lectores ya han contado, Raúl?
    Bueno, tenés una habilidad enorme para enganchar con tus historias a quienes te leemos. Así me pasó con «Pánico...» leés y esperás a cada paso cómo va a seguir la acción, y en qué se desencadenará todo.
    Perfecta simbiosis de western y horror, me encantó.
    A mi viejo, gran fanático de los western, le hubiera encantado leerte.
    ¡Un abrazo!

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    1. Gracias por acompañar siempre, Juan. Sos un Fiel Lector.
      Buen gusto el que tenía tu viejo. No hay como un buen western.
      Saludos.

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  12. Hola Raúl, estoy buscando el relato "Regresando a casa", pero no lo encuentro. Puedes decirme dónde leerlo, me he quedado con las ganas.
    Un abrazo

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  13. Saludos, hoy que tenía un rato aproveché para seguir tu recomendación en leer tus otros westerns. Cabe decir que la foto inicial de la película "Tombstone" (una de mis favoritas en el género aunque no sea perfecta), ganó mi simpatía desde el principio.

    Como han mencionado, es interesante la mezcla de western y elemento sobrenatural, quizás porque no es un tema muy explorado en el género, o porque de haberlo sido, apenas ha tenido repercusión. La aparición inicial de los tentáculos me han recordado a un juego llamado "The darkness" en el que se llevaba a un personaje que podía usar este don de la oscuridad para lograr sus fines.

    Por lo demás, una cosa que recuerdo de la peli de "El llanero solitario", era ese misticismo que podía permitir resucitar a los muertos, y que hace muy amplio el campo de opciones, siendo una más que posible lo de las transformaciones.

    En resumen, buen texto compañero, dando una visión original al famoso tiroteo del O.K Corral, aunque mira que cargarte al pobre Virgil, que murió varias décadas después...jaja. ¡Un saludo!

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    1. Hola, José, bienvenido.
      Dezconosco sobre el juego y no vi la peli del Llanero. La mezcla del western con este tipo de ficción me gusta mucho y seguramente seguiré incursionando en el tema.
      Es verdad, lo maté a Virgil. Es que casi estaba convencido de que había fallecido en el tiroteo, ja, ja.
      Saludos.

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  14. Otro western fantástico narrado de un modo excelente. Una estructura por capítulos que nos va presentando los hechos poco a poco y que acaba en un momento de tensión entre pistoleros que sucumbe en un tiroteo a lo Tarantino... o eso se parece, porque luego se nos exponen los hecho reales, en los que se muestra que en realidad quien hirió y se cargó a algunos de los pistoleros fue un hombre transformado en un ave. Nos dejas con un final abierto en el que dos de los supervivientes van tras el brujo. Un western muy entretenido.
    Saludos, Raúl.

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    1. Tremenda contraportada de novela te mandaste de comentaro, Ricardo.
      Mil gracias por la lectura y la atenta lectura.
      Saludos.

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  15. Sinceramente, parecía que estaba viendo una película, un western terrorífico.

    De verdad, piensa lo de los guiones, creo que no se te daría nada mal, no soy una entendida, pero es mi opinión.

    beso

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    1. Es que escribo con una cámara en mis ojos. Pienso en cómo se vería en la gran pantalla a medida que voy creando la historia.
      Tengo que empaparme más en el tema de los guiones.
      Saludos.

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