domingo, 17 de marzo de 2013

Cinco segundos


Giro sobre mis talones al oír el percutor, tan rápido como me es posible. La bala queda congelada a centímetros del orificio del revólver, envuelta en una espesa nube de humo. La oscuridad del ruinoso túnel resulta apenas quebrantada por el fogonazo de la detonación con un círculo de luz mustio, que me permite apreciar el rostro inconmovible del que me disparó.
Al principio me querían como conejillo de indias, pero hace meses que desean verme muerto.
Puedo detener el flujo del espacio-tiempo con solo cerrar los ojos por cinco segundos, y revertir la situación del mismo modo. Aun así, no fui capaz de impedir que asesinaran a mi familia.
Y todo por mi don.
Me rasco la cabeza, avanzo lagrimeando hacia mi atacante, me detengo ante la bala y abro grande la boca.
Estoy cansado de huir.
Dejo caer mis párpados y cuento mentalmente: uno, dos, tres, cuatro, cinco…
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Este microrrelato lo hice para un «especial» de Sábados de Brutos Escritores, que se realizó en El Edén De Los Novelistas Brutos., página de Facebook administrada por Raúl Omar GarcíaPepe MartinezCarmen Gutierrez y Juan Esteban Bassagaisteguy destinada a la divulgación de relatos de aquellos que desean contar historias con el fin de entretener, aprender y pasar un grato momento de lectura y donde todos los sábados se publica un cuento (la mayoría de ellos referentes al género del terror) de los llamados «Fieles Lectores»—ahora devenidos en «Brutos Escritores»— que forman parte de esta humilde plataforma literaria.
La consigna era la siguiente:
Basándonos en la foto adjunta, escribamos un microrrelato que no supere las ciento cincuenta palabras (sin cantidad mínima de palabras, y sin más reglas...).
Sin premios esta vez, solo por el placer de jugar escribiendo, de compartir nuestras historias y de leernos (que tan bien nos hace...).