lunes, 13 de mayo de 2013

Padre de familia



Afuera el viento arreciaba. La mujer preparaba la cena en la cocina mientras sus hijos jugaban en la habitación. Entretanto, él tomaba un vaso de vino tinto con limón, y miraba por la ventana la manera en que los árboles parecían rozar sus ramas en el piso. El hombre se rio ante un comentario chistoso de su esposa, y un trueno resonó con furia, provocando que soltara un «¡mierda!» del cagazo que se había pegado, reacción que provocó que su mujer se desternillara de risa.
Los chicos berreaban y alborotaban sin hacer caso alguno a la orden de «¡despacio!» que les mandaba su padre desde el comedor.
—Se viene el agua nomás —comentó él, dirigiéndose a donde estaba su pareja. Y tras sus palabras, la lluvia comenzó a caer fuerte y en abundancia.
—Fíjate si las ventanas de los cuartos están cerradas —le pidió ella, y su esposo obedeció, apoyando el vaso en la mesada de mármol.
—Sírveme un poco más de vino —dijo antes de cumplir con el recado, y le dio una palmada en las nalgas.
La ventana de su pieza estaba cerrada, pero la de sus hijos, no, y las gotas ingresaban a raudales.
—¿No ven como entra el agua, ustedes dos? —regañó a los pequeños, los cuales dejaron de jugar y no abrieron la boca—. Sí, no contesten. Qué los parió, viejo. No se dan cuenta de nada.
Volteó hacia ellos, les revolvió el cabello a ambos con una mueca en la boca que escondía una sonrisa, y se retiró en el instante en que sonaba el timbre.
—¡Yo voy! —voceó el ama de casa, y se dirigió a la puerta. Al abrirla, una figura avanzó hacia ella sin darle tiempo a protestar. La mujer abrió la boca, embobada, y empezó a sacudir la cabeza de un lado a otro a modo de negativa.
—Me costó trabajo encontrarte —pronunció el visitante.
—¿Qué haces? —irrumpió el propietario, tirando del antebrazo de su esposa para alejarla, y colocando la palma de la mano en el pecho del intruso—. Sal de mi casa.
—Yo que tú no haría eso —dijo el sujeto. El dueño de la casa cerró los dedos estrujando la vestimenta del tipo, lo empujó con denuedo a la calle y cerró la puerta de un golpe.
—Llama al novecientos… —intentó decir cuando se apercibió de algo curioso: el desconocido no estaba mojado. Giró sobre sus talones con gesto de incredulidad y casi se cayó de culo al ver al extraño de pie en el interior de la casa.
—Eres obstinado o estúpido. Te advertí que no hicieras eso. —El individuo frunció el entrecejo y separó los labios para mostrar cómo sus dientes mutaban a algo semejante a hojas de acero cortantes. La piel se le escamó y cambió a un tono negruzco, y sus ojos se tornaron dos ranuras con pupilas negras verticales con la esclerótica de un verde lechoso. Un sonido crujiente desgarró su espalda y dos cortinas membranosas aparecieron súbitamente. Sus manos se estiraron de forma grosera y espeluznante.
El hombre reculó, pasmado, con la mandíbula desencajada por el horror, cubriendo con su cuerpo a su cónyuge. Al llegar hasta ella, sintió que el estómago le daba un vuelco. Tanteó la silueta de su compañera sin voltear, asegurándose de que lo que tocaba era real. Viró el cuello gradualmente y su vista se topó con otro monstruo idéntico al que acababa de irrumpir en su hogar.
El humano soltó un alarido agudo, casi femenino, y se alejó de aquella entidad con alas.
—Amor —dijo la criatura con una voz gutural, y con una mirada que denotaba desconsuelo y tristeza—. Lo lamento.
El hombre llevó sus manos a la cabeza y se aferró a sus cabellos, tirando de ellos mientras derramaba las primeras lágrimas.
—No es verdad —clamó, con la boca hecha un ocho y arrojando babas.
—Lo siento… —rogó el ser, avanzando hacia él.
¡Aléjate de mí! ¡Hijooos! —Corrió atolondrado hacia el dormitorio de los pequeños y se vio obligado a frenar de sopetón, apoyándose en las paredes del pasillo para no derrumbarse de bruces, porque de allí salían dos de aquellas cosas, pero de menor estatura. Sus hijos también eran como ellos.
—Es hora de que me devuelvas a mi prole —determinó la aberración masculina.
La hembra y los lagartitos alados se vieron obligados a seguir las órdenes del macho, pero algo no iba bien. ¿Acaso ella denotaba angustia en su porte?
La fémina estiró una garra en dirección a quien hasta hace un momento fuera su esposo, y este percibió en esa actitud que ella le imploraba que no permitiese que esto sucediera.
El pobre muchacho se encontraba trastornado, toda su vida se había convertido en una mentira. Se sentía asqueado, desubicado en su propia vivienda. ¡Si hasta fue progenitor de esos dos abortos!
Apoyó la espalda contra la pared y se dejó resbalar hasta caer sentado. Lloraba a moco tendido, contemplando de qué manera tan irreal le arrebataban a su familia…
Su familia.
La puerta de entrada se abrió sola de par en par y los engendros se disponían a abandonar el recinto para salir a la oscuridad borrascosa del exterior, pero interrumpieron la marcha cuando uno de los adefesios menores exclamó:
—Papá…
El endriago adulto reparó en que uno de los pequeños contemplaba hacia la puerta trasera que daba al patio del fondo, la cual, abierta, se sacudía impelida por la ventisca. El agua se adentraba con violencia en ambos laterales de la casa, y la persona ya no se hallaba allí.
—Yo soy tu padre ahora —señaló autoritario la monstruosidad, y salió afuera. La mujer y los niños lo siguieron. Ella advirtió que la lámpara colgante de la galería donde guardaban las herramientas estaba encendida. Escudriñó los alrededores, presintiendo lo que sucedería a continuación y, entonces, oyó el motor de la motosierra.
Las cuatro criaturas dieron media vuelta y se encontraron con el hombre parado bajo la lluvia, empapado, con las piernas separadas a la altura de los hombros y con la sierra eléctrica sujetada con ambas manos por los mangos delantero y trasero. Un relámpago destelló de pronto, mostrando un rostro fuera de sí, que parecía sonreír y a punto de gritar al mismo tiempo.
¡Yo soy papá! —bramó a modo de carcajada el mortal, realzando la pronunciación en el «YO» y la segunda «A», y se lanzó sobre el réptil hampón.
El bicho no se esperó jamás algo semejante, y la reacción lo agarró por sorpresa. La cadena lo alcanzó en el hueco entre el cuello y el hombro, y una sustancia verdosa se disparó a borbotones. Los chillidos se alzaron en la tormenta, una agonía desgarradora, impensada. La bestia despidió un zarpazo que rasgó la camisa y el pecho del atacante en cuatro líneas irregulares, de las cuales brotó sangre real, roja; como debía ser.
El hombre presionó con furia la máquina hacia abajo, bañándose en aquel petróleo viscoso y caliente, y la soltó para aferrar los costados del cráneo del siniestro agresor. Con todas sus fuerzas le asestó un cabezazo en plena testa, lastimándose seriamente su propio rostro. Se alejó trastabillando hacia atrás, y la criatura se fue de espaldas. Cuando esta estuvo revolcada en el pasto mojado, él se abalanzó sobre ella y extirpó su trasto del cuero partido; luego tiró de la cuerda de arranque con la mano derecha hasta que encontró la resistencia que le avisaba que debía halar varias veces hasta que el motor produjera una explosión. Cuando eso sucedió, solo restó cercenar.
Para cuando las luces vecinas, alertadas por el escándalo, se fueron encendiendo, el verdadero padre de familia se desplomó boca arriba extenuado.
Desangrándose por las heridas del torso, y con las gotas de lluvia —sumada su propia sangre (y la ajena; mucho más de esta última)— escurriéndose por la cara, apenas tuvo una clara visibilidad de los tres pares de ojos que lo escrutaban desde arriba antes de ser levantado en volandas.
Mientras ella meneaba sus caderas empujando hacia abajo para que el miembro de él chocara hasta el fondo de su cavidad femenina, el hombre, con los párpados cerrados, apretaba con aprensión aquellos senos de dermis áspera que se bamboleaban sobre su faz lastimada.
Durante todo este tiempo trató de convencerse de que lograría acostumbrarse a convivir con esas cosas como parte de su familia, pero qué diablos, apenas lograba dejar de sentir dolor en las heridas infligidas en su pecho.
El sexo no era malo, su vagina era un fuego, extremadamente húmeda, pero sí era irracional.
Y sus hijos…
Al tiempo en que pensaba en ellos, el padre de familia escuchó a su fogosa hembra aullar de placer (si es que eso era lo que hacía), y abrió los ojos como platos, largando una puteada al percatarse de que estaba acabando y no se había puesto forro.


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     Este relato nació de un ejercicio que se realizó en El Edén De Los Novelistas Brutos., página de Facebook administrada por Raúl Omar GarcíaPepe MartinezCarmen Gutierrez y Juan Esteban Bassagaisteguy destinada a la divulgación de relatos de aquellos que desean contar historias con el fin de entretener, aprender y pasar un grato momento de lectura y donde todos los sábados se publica un cuento (la mayoría de ellos referentes al género del terror) de los llamados «Fieles Lectores» —ahora devenidos en «Brutos Escritores»— que forman parte de esta humilde plataforma  literaria.
     En esta oportunidad había que escribir un relato basado en el enfrentamiento entre dos personas. El objetivo era definir personajes y describirlos en una pincelada del estado más natural del ser humano, la adrenalina, el temor, la defensa y el ataque, y el resultado fue «Padre de familia», historia por la cual recibí el diploma que ven a continuación:
     La versión que leyeron en el blog está revisada y corregida respecto de la original gracias a los comentarios y sugerencias de la gente del Taller.

51 comentarios:

  1. Acá les dejo tres finales alternativos que hicieron para esta historia:

    Final de Juan Esteban Bassagaisteguy
    «Los vecinos ingresaron en la casa y vieron la escena, incrédulos, pasmados. Casi al instante huyeron del lugar como alma que lleva el diablo.
    Tres lagartos alados masticaban con fruición lo que hasta hacía un momento había sido el cuerpo de su convecino Alejo Gómez, volando cerca del cielorraso y desgarrando las extremidades de este provocando un reguero de sangre impresionante. Y ni rastro de los niños ni de la esposa de Gómez.
    Volvieron a ingresar a la casa recién casi ocho horas después, con toda la policía de la ciudad por detrás. Pero solo hallaron sangre en el lugar, nada más.
    Intentando mantener la poca cordura que les quedaba, juraron mantener la boca cerrada sobre el extraño suceso hasta el fin de sus días.
    Nunca se supo si lo lograron».

    Final de Marje Musa:
    Dos semanas después...
    —¿Cuándo dejaste la medicación? —preguntó la psiquiatra.
    —Ya estaba bien. No oía voces, ni... —respondió el hombre.
    —Tu vecino, que fue a pedirte que le devolvieras la motosierra, está muerto —comentó, mirándole fijamente. ¡Gracias a que llamaron a emergencias!
    A lo que el padre de familia contestó con un gesto inexpresivo.

    Final de Héctor Priámida Troyano:
    Sobre el lecho en el que le habían acostado, su cuerpo se estremecía a causa del dolor. Las heridas del pecho le escocían de un modo terrible, mas su mente rebullía con una actividad frenética.
    «En cuanto me recupere…»
    Saldría afuera y recogería del césped la sierra. Primero probaría sus dientes con la esposa. Por haberle engañado. ¡Menuda estafa había resultado su matrimonio! Cómo lo había seducido con sus tetas esplendorosas y aquella rosada y voraz rajita, allá abajo, en medio de las piernas, que camuflaba una asquerosa vagina de dragona.
    Y una vez que esta hubiera recibido su escarmiento, le llegaría el turno a los jodidos críos. La estirpe del monstruo, porque su propia semilla no podría, en manera alguna, haber engendrado esos prodigios. ¿Acaso no había reclamado imperiosamente el intruso la paternidad de los mocosos? Se prometió a sí mismo que les daría una buena lección a los bastarditos.
    «En cuanto me recupere…»

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    1. Quien se anime y tengas ganas, puede dejar su final luego del comentario que hagan sobre este cuento.
      Saludos.

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    2. ¡Qué sorpresa el final de Luis!

      No lo había leído en El Edén!

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  2. Estupendo relato, Raúl. Es puro terror y pura acción, de los que a mí me gustan. Con un sabor «retro»: me pareció, por su temática y atmósfera, estar leyendo a un clásico de la época dorada del terror.

    La escena apacible del comienzo se ve de pronto destrozada por la aparición de un intruso monstruoso, que viene a aniquilar ese entorno idílico. ¿Qué haríamos la mayoría de nosotros si nos amenazaran con arrebatarnos de golpe a nuestras familias? Me parece que tú lo has reflejado a la perfección.

    Con un estilo muy gráfico, muy visual. Tuve la impresión de que la acción estaba desarrollándose ante mis ojos.

    ¡Felicidades!

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    1. Gracias, Luis. Quise hacer un relato al mejor estilo de los episodios de Cuentos de la cripta, y por tu comentario, veo que lo logré.
      Como siempre, certero en tus apreciaciones.
      Saludos, y gracias por ese final.

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  3. Muy buen relato. Como dice Héctor arriba, muy visual. Me imaginé a un ser estilo la cosa del pantano, con escamas en vez de plantas, pero maligno y amenazador.

    Bien podría ser una buena historia para Cuentos de la cripta o uno de los tanto seres que combate Constantine.

    Saludos.

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    1. Que alegría verte por acá, Brayan.
      La cosa del pantano, qué buena percepción.
      Gracias por tu comentario.
      Un abrazo.

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  4. Muy bueno, si señor.
    Conciso y directo y, sobre todo, extremadamente visual
    Besos

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    1. Gracias por leer y comentar, Mientrasleo.
      saludos.

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  5. HOLA COMPAÑERO SOY MERA37 CREADOR DEL BLOG QUE TODAVIA NO ESTA TERMINADO APENAS CUENTA CON DOS MESES DE VIDA Y YA ESTA DANDO QUE HABLAR,QUERIA PEDIERTE UN GRAN FAVOR NO SIN ANTES DECIR QUE NO SE COMO A CAIDO TU BLOG EN MIS MANOS PERO ME ALEGRO UN HUEVO POR QUE ES FANTASTICO AUNQUE PREFIERO VERLO MAS AMENUDO CON MAS TRANQUILIDAD Y MAS CENTRADO ,DECIRTE QUERIDO AMIGO QUE A MI YA ME TIENES ASIDUAMENTE POR AQUI COMO SUELO ASISTIR A LOS QUE CREO QUE SON BLOG QUE PERECEN LA PENA ,AHOR SI COMPAÑERO INDEPENDIENTE MENTE QUE TU VAYAS AL MIO,NO CREAS QUE POR QUE NO VAYAS AL MIO YO NO ACUDIRE POR AQUI,TE REPITO QUE TU BLOG ME GUSTADO,LO QUE TE PIDO COMPAÑERO QUE VISITES MI BLOG POR LA SENCILLA RAZON DE QUE SU TEMATICAS SON LOS APORTES, ES DECIR, TODOS LOS USUARIOS FORMAN EL BLOG, APORTANDO SUS JOYITAS, TITULOS DE PELICULAS.O DE COMICS O DE SERIES O DE LIBROS LO QUE QUIERAS PERO QUE TENGA RELACION CON EL GENERO DE TERROR Y CIENCIA FICCION, TAMBIEN ESTAMOS PIDIENDO COLABORACION PARA VOTAR LAS MEJORES PELIS DE LA SINIESTROTECAMERA37,Y ASI REALIZAR UN TOP100,BUEN AMIGO NO ME ENROLLO MAS DECIRTE QUE YA ME VERAS MAS POR AQUI Y EN CUANTO A TU AYUDA ES MUY NECESARIA PARA MI DE VERDAD COLEGA, TE ESPERO NO ME FALLES,UN SALUDO

    http://siniestrotecamera37.blogspot.com

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    1. Bienvenido a mi blog, jose María.
      Dale, voy a tratar de aportar cosas en tu blog, que se ve genial.
      No veo la opción para poder seguir el sitio.
      Nos estamos leyendo.
      Un abrazo.

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  6. Fascinante, Raúl.
    Lo han comentado ya tus lectores con anterioridad, y lo afirmo con creces: es un relato muy visual, de película, donde la fantasía terrorífica se vuelve realidad sin que nos demos cuenta de ese cambio (genial cómo fluye...). Y todo va in crescendo.
    ¡Y qué final, ja! Buenísimo.
    En fin, una muestra más de tu gran capacidad de escritor de historias del género del terror, atrapantes al máximo.
    ¡Un abrazo!
    P.D.: Y mil gracias por la mención al final «made in Juanito» ;)

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    1. Gracias, Juan, siempre muy amable para con mis escritos. Me alegra que te gustase, y te agradezco a vos por ese final alternativo.
      Saludos.

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  7. jajaja el final, me gustó, felicidades te lo mereces, jamás me habría pensado ese final, le da un giro interesante y gracioso a las cosas casi desgracia no sé, aunque es su familia y la quiere supongo, saludos.

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    1. El humor es un recurso muy válido para distender, cosa muy usada en historias como estas llevadas al cine o a la televisión, como por ejemplo en la serie que mencioné: Cuentos de la cripta. Es por eso que ese final me pareció ideal. Y si lo recibiste de ese modo, es porque conseguí mi propósito. Y sí, horrendos o no, el hombre ama a su familia ;)
      Saludos, Romi.

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  8. !!IMPACTANTE!! Como han dicho otros usuarios, me ha recordado a la criatura del pantano, invasores de otros planetas (lagartos como en la serie "V", muy ochentero) y la motosierra de el ejercito de la tinieblas. Algunas palabras y expresiones me han perdido un poco por los distintos usos entre España y Argentina, pero me ha gustado mucho.

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    1. ¡Bienvenido a mi blog, Robe!
      Creo que tu visión de los lagartos de V es muy acertada, solo que estos tienen alas. A la hora de crear la historia, yo pensé en Pumpkinhead.
      En mi afán de no repetir palabras, recurro a expresiones que no son de uso común en Argentina, pero yo escribo en neutro, sin dejar de lado mi esencia, claro: argento al mango.
      Espero ver más comentarios tuyos por acá.
      Un abrazo.

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  9. Al final, familia equivocada, infidelidad monstruosa, sexo desenfrenado con un ser…extraño. Aunque logró acostumbrarse y llevar a adelante esa familia, él quizás tenga el temor de que algún día pueda ser devorado o quizás pueda ser transformado.
    Excelente, me encantó, una narración impecable. Abrazos.

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    1. Todo lo que mencionás es certero, Ricardo. El ser humano es un animal de costumbre, así lo demuestra este padre, pero, vaya que va a ser difícil.
      Gracias por el elogio.
      Un abrazo.

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  10. Fué un alivio ver que el final mantuvo su temática de terror.
    Por un momento la lectura parecía contarme que se trataba de una psicosis de delirium tremens del padre alcohólico, y que al salir de la alucinación se iba a ver como monstruo de la motosierra y que haría rodajas a los niños.
    La imaginería con tremenda solidez que nos lleva a aceptar el salto de fé necesario para creer que lo estamos viviendo.

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    1. Bienvenido a mi blog, Carlos.
      La idea es siempre mantener la temática de terror, y trato de alejarme de lo que considero obvio o típico. Que el personaje alucinara hubiera sido caer en el «facilismo».
      Por lo menos, eso es lo que yo pienso.
      Gracias por tu comentario.
      Saludos.

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  11. Te había escrito un tocho enorme y cuando le doy a enviar me indica error arggggg... en fin, comienzo de nuevo.

    Pues te decía, amigo Raúl, que ese padre de familia se acostumbrará a frotar las escamitas de sus vástagos y con el tiempo encontrará a su esposa cada día más bonita y copulará con ella sin parar, y le pedirá que le llene la copa, porque al final lo que cuenta es la familia, si señor. Muy buena la ambientación, me ha parecido oler la lluvia y he sentido la electricidad del aire. Original y muy bien escrito. No esperaba menos de ti jaja un abrazo sin escamas.

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    1. Ja, ja, ja, es horrible cuando pasa eso.
      Gracias por tomarte la molestia de leer mi cuento y de reproducir tan buen comentario.
      Yo también pienso que al tipo va a terminar disfrutando de esa familia que le tocó... que eligió, qué mierda.
      Me alegro mucho que tuvieras todas esas sensaciones con mi historia retorcida.
      Otro abrazo para vos, Ángela.

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  12. Me encanto este relato, sobre todo cuando supe que tu lo escribiste, me sorprendió porque me dio la impresión de que era un fae (hadas oscuras) ajajajajajaaja *-*

    PD: hoy es lunes, y no hay nada más que leer O_O ¿por qué?

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    1. Ah!, ya me parecía raro que no aparecieras por acá.
      Gracias, es un halago que digas que te gustó más aún al saber que era mío.
      Estuve complicado para usar la compu, pero ya lo tengo listo, unos retoques y subo el nuevo escrito.
      Saludos.

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    2. si ya pase, el mismo día que lo alzaste!!! *-* solo que mi internet esta muy lento, y tienes ese código que debo poner y me destruye los comentarios T-T

      Y ahora si lo puse porque no alzaste el sabado!!! jajajaajajajaja (muy sutil yo jajaja)

      PD: bueno, si no pudiste te perdono! (jajaja)

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    3. Ja, ja, ja, la verificación de palabras... ni sabía que la tenía activada, ya la saco...
      No puede, y te perdono. Si puedo la subo a la tarde, la quiero dejar madurar.

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  13. me encanto el relato!, te pasaste!!!,

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    1. Hola, Kari, bienvenida a mi blog!
      Me alegro que te encantase. Espero verte más seguido por acá.
      Saludos.

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  14. VAMOS QUE TENGO QUE LLEGAR AL PUESTO NUMERO UNO EN TU TOP 10 DE VISITANTES DE ESTE HERMOSO BLOG!!! VAMOS, TU PUEDES TIGRA, SI, YO PUEDO.
    ESO HARÉ.
    ADIOS AMIGOOOOOOOOOOOOOOOOOOO

    TIGRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRA

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  15. Hola Raul, aquí Tigra de nuevo, bienvenido al Traffic-club, ahora tendrás que verme todos los días aquí, molestándote, y haciendo comentarios de todo tipo.
    Bueno, no te asustes, sólo hago torturas y asesinatos, nada más.

    Nos vemos!!!!!

    Tigrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrra

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    1. Torture, Mujer. Espero que te guste lo que leas, y si no te gusta, comentá igual que no me ofende.
      Saludos.

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  16. gran relato y bien descrito visualmente me he metido dentro

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    1. Gracias, Torette. Me alegro que estuvieras allí para ver de cerca ;)
      Saludos.

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  17. Hola, Raúl, desde Traffic Club.
    Buen relato el tuyo y buen terror el que se transpira en él.
    ¡Nos leemos!

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  18. Tigra desde Argentina nuevamente, hola freddie, como estás, te veré en mis pesadillas adios amigo, me voy a las tinieblas, gracias por tu visita en mis sitios, volveré de entre las penumbras..... pero me tienes que regalar tu guante.. porfis!!

    Tigraaaaaaaaaaaaa

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    1. ¿Qué tal si te lo regalo hundidas sus garras en tus entrañas?
      ;)
      Saludos, Trigra.

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  19. joder otro relato muy bueno mañana me paso a por otro amigo

    y espero quitarle el puesto a tigra me lees gatita jajajajaja

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    1. Gracias, Luis. Me alegro que te gusten mis cuentos.
      Sacarle el puesto a Tigra es difícil.
      Saludos.

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  20. Me gustan los giros que les dasa a los escritos. Comienzan de una manera, y luego en un momento dado zas!!!, saludos.

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    1. Sí, suelen haber muchas vueltas de tuerca. Mientras enrosquen bien...:P
      Saludos.

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  21. Te superaré luis, ya verás, Tigrrrrrrrrrrrrra todo lo puede, pero recién me fijé y bajé un puesto, estoy cuarta en el ranking GRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRR, esto no va a quedar así, mi querido Freddie, te juro que entraré en tus pesadillas, te robaré el maldito guante que lo tienes guardadito en un cajón (porque no podés dormir con él, te pincharías...) y cuando te levantes, no sabrás de dónde proviene tanta sangre... adiós...

    Tigrrrrrrrrrrrrrrrra


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  22. Ya no sabe uno ni al lado de quién está durmiendo. Me imagino que el tipo, unos cuantos meses después se largaría, incapaz de soportar durante más tiempo semejante situación. Y claro, la fémina de las escamas le denunciaría por abandono del hogar y lo dejaría en calzones, que con las hembras, ya sean mujeres o dragonas, no se juega.

    Excelente relato. Tu blog empieza a resultarme adicitivo.

    Un saludo.

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    1. Me encanta que te hagas adicto, Mr. M. Espero que te guste todo lo que leas.
      Saludos y muchas gracias por tanta lectura.

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  23. Una muestra de la diversidad actual en las familias... ya no sólo serán monoparentales, ahora cabrá la posibilidad de ligar con un murciélago o un dragón...
    Ahora en serio, la moraleja es que la familia la hace y elige uno mismo, da igual que clase de ser seas ¿no? aunque me imagino que este se lío con la bestia por puro sexo...
    Bueno ahora, de verdad en serio, esto es como la Bella y la Bestia, al revés...¡¡ o no¡¡
    Me ha gustado cómo luchaba por lo que creía su familia... con eso me quedo¡¡¡
    Bueno como siempre... saludos¡¡¡

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    1. No escribo para dejar mensajes, los que vos le encuentres está bien.
      En realidad es un relato al estilo episodio «La dimensión desconocida», por lo menos esa fue mi intención.
      Saludos.

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