martes, 24 de abril de 2012

Ester

Ester:

     Tengo unas ganas incontrolables de confesar que te amo y poder ver en tus ojos el recíproco sentimiento sin la necesidad de que utilices palabras, y así dejar que tu boca emplee los labios solo para pegarse a los míos y ceder ante la pasión y el deseo. De esa manera quedaríamos envueltos en esa atmósfera única e irresistible que hace aparentar que el tiempo se detiene por toda la eternidad.
    Soy una llave para ese corazón de mil ranuras, la cual anhela poder abrir la puerta a tus sentimientos y lanzarse dentro de algún mundo en soledad que necesite de mi compañía.
     Quiero hacerte el amor bajo las estrellas y percibir en el cielo oscuro cómo se forman constelaciones de nuestros nombres convirtiéndolos en un lucero, el cual espera que pidamos el deseo de que nuestro amor sea hasta que la muerte nos separe.
     Ansío verte empapada  en el mar de mi lujuria y que te ahogues en mis olas de placer hasta que sientas las aguas de mi esencia estallar en rabiosa espuma en tu interior.
     Dime si es verdad. Dime si me sueñas cuando estás dormida; porque yo lo hago cada noche. Si es así, sabré entonces que ese es el lugar que eligen nuestras mentes para encontrarse y quererse.
     Ante mis insinuaciones te he visto vacilar en varias oportunidades, por eso quiero aprovechar un tiempo entre los dos y, al margen de esquivar miradas, te invito al juego del amor.
     Casi siempre sé lo que me conviene más en diversas situaciones que conciernen a los sentimientos, pero lo que sé poco importa en comparación con lo que siento hoy por ti.
     ¿Cómo se hace para no caer en el abismo de tu belleza sin quedar atrapado en ese pozo de tentaciones infinitas?
     Vamos, contéstame.
     No puedes, ¿verdad?
     Claro que no.
     Me tienes a tu merced y, desde luego, eso te gusta.
     ¿Qué?
     ¿Oyes que te nombran?
     Pues no te equivocas, es mi corazón quien te llama con cada latido que da. Golpea mi pecho intentando ser libre de la cárcel que representa mi cuerpo. Quiere ir contigo. Quiere ser tuyo.
     ¿Lo quieres?
     Por favor, di que sí.
     Está en tus manos. Puedes hacer con él lo que quieras. Pero te pido que no lo dejes caer.
    Me despido de esta misiva  aseverando cada palabra que has leído en ella. Me rindo a tus pies a la espera de una respuesta. Con un: «he recibido tu carta, gracias», me basta, te lo aseguro.
     Espero que al leerla tengas la sensación de que te recito las palabras al oído, causando que se te erice la piel con cada susurro de mi respiración. Y cuando termines, cierra los ojos y piensa en todas las cursilerías que aquí te entregué, y tal vez se dibuje una sonrisa en tu cara.
     Si logro eso, puedes apostar que estaré más que satisfecho.
    Ahora sí. Gracias por enloquecerme. Gracias por ser la mujer que pretendo a mi lado. Gracias, ya que por ti es por lo que soy un hombre completo. Ahora sé que tengo sentimientos que son imposibles de controlar.
     Te lo debo a ti, Ester, por cruzarte en mi vida.
     Te amo.
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     Este relato nació de un ejercicio que se realizó en El Edén De Los Novelistas Brutos., página de Facebook administrada por Raúl Omar GarcíaPepe MartinezCarmen Gutierrez  y Juan Esteban Bassagaisteguy, destinada a la divulgación de relatos de aquellos que desean contar historias con el fin de entretener, aprender y pasar un grato momento de lectura y donde todos los sábados se publica un cuento (la mayoría de ellos referentes al género del terror) de los llamados «Fieles Lectores» —ahora devenidos en «Brutos Escritores»— que forman parte de esta humilde plataforma literaria.


     En esta oportunidad había que escribir una carta de amor dirigida a una de las participantes del ejercicio. La destinataria fue Ester Ca Mu, y el resultado fue: «Ester».

     A su vez, Ester debió responder a la misiva, y lo hizo de esta manera: Hola.
     Esta redacción en conjunto fue premiada con el diploma que ven aquí arriba.

6 comentarios:

  1. Impecable redacción de ida y vuelta entre ambas cartas.
    ¡Felicitaciones a Raúl y también a Ester!
    Un abrazo.

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    1. Gracias por pasar a leer y comentar, Juan.
      Otro abrazo para vos.

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  2. la he leído y creoe smuy bonita con sentimiento.
    Saludos y perdón por leer tan tarde.

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